miércoles, 30 de mayo de 2012

Modelismo infantil. Parte I.

Uno de los críos que tengo he debido traumatizarlo a partir de un día que le pegué un berrido cuando lo cazó jugando con un diorama a medio montar (pobre criatura), más que nada como señal de alarma para que parase en el instante. Luego le expliqué con calma para que era y  que con esas cosas no se juega. Ya sabemos como son los críos, normalmente se identifican con algún héroe o personaje al que emulan, y en este caso se le dio por hacer lo que hace el padre (menos trabajar, eso de ayudar con la mesa, recoger …. mal, mal). Así que un día pillo a la pobre criatura haciendo sus propias maquetas con celo, boli  y papel. Lo cual me dio algo de vergüenza paternal.


Foto: maquetas baraticas: una casa con su jardín, cama, mesita; y otra con un jardín y sombrilla. Litolander

Un fin de semana tranquilillo, donde los peques estaban con una peli, yo me dispuse a retomar mi  diorama. Mala idea.
Visto lo que padre iba a hacer, al peque se le ocurre recordarle al progenitor que le tiene que ayudar a acabar su maqueta. Cierto, recordé sus maquetas a base de papel y celo. Si para la creatividad, diversión no es preciso gastarse una pasta. He guardado estas maquetas simples porque me daba pena tirarlas.
Y me puse con él y su primera maqueta en serio. Que más da. Hala, a la labor, eso sí siempre y cuando él se manchase las manos, que yo no soy de esos papis que les dan todo hecho. A sudar de juventud como hice yo, su abuelo, bisabuelo, …
Y se manchó, y vaya si manchó. Menuda broca me cayó ya de noche por parte de la madre,  porque se mancho un edredón de Cars (debió ser en una de esas que yo estaba liado y el peque desapareció hábilmente). Pero bueno, no entendió que no era para tanto, que la porquería era hidrosoluble.
Unas imágenes del boceto inicial, ya realizado hace meses,  a base de recortes  de pino ensamblados con cola de carpintero.


Foto: diversos pasos del diorama. Base de partida y Encolado. Litolander.

Una capa a pincel de cola blanca  diluida en agua y sobre esta ir aplicando pasta blanca de Das, moldeando el terreno con los dedos húmedos.

Foto: preparación de la pasta. Litolander.

Foto:  aplicación de la pasta. Litolander.

Encajar  una iglesia estilo gótico centroeuropeo de pueblo  en lo que será su sitio definitivo y marcar las cadenas de un panzer V alemán (Panther) sobre el suelo antes de que seque. El panzer mejor sea de esos Fast Kit que algunos emplean para WarGames, fáciles de montar para los peques y más robustos. En este caso corresponde a Italeri. De calidad/precio en este estilo de lo mejorcito.

Foto: marcado de cadenas de un Panther. Litolander.

Ya seca la base, queda por rellenar las grietas y aplicar una base de pintura. Pero eso lo dejaremos al gusto del artista, que no soy yo. Espero no se le ocurra ponerlo de color rosa. Yo sólo estaré para aconsejar. Ahora queda decidir si lo quiere reflejar en un ámbito rural, colocando algunos líquenes y hierbajos por aquí y por allá, o bien en uno urbanita, con lo que los recortes rectangulares de la base da juego y ayuda a la hora de poner paredes de edificios en ruinas. Es un pasatiempo económico, entretenido y creativo.

Foto: base seca. Litolander.

En siguientes partes, y a medida que el peque se anime, iremos ampliando información.

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