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viernes, 1 de marzo de 2013

CIENCIA Y EGOCENTRISMO

En el día de ayer (28 febrero 2013), La Voz de Galicia publicaba en su página 26 (sociedad) la siguiente noticia que acaparó mi atención,  su versión digital  no está operativa (sin previo pago):
DISPUTA POR EL NUDIBRANQUIO
Un nudibranquio es un molusco gasterópodo sin concha (de ahí NUDI-, "desnudo") exhibiendo sus branquias (-BRANQUIO, organos respiratorios) que le da esa fantástica vistosidad y glamour dentro del mundo zoológico.  Son muy llamativos por el añadido de su colorido, y la gran mayoría son de pequeño tamaño.

Nudibranquios haciendo "cochinadas" (cópula). Fuente: National Geographic
El titular me da un pelín de pena en este mundillo de la Ciencia, y es ese dicho de a ver quién la tiene más gorda. No voy a reproducir el texto completo pero a modo de resumen, se cita por primera vez en aguas españolas (gallegas, y curioso que estos animales no saben de fronteras políticas) Cumatotus cuenoti, ya citado en la vecina Francia. En enero se publicó en una revista científica de prestigio por un equipo del IEO, dando publicidad en ese mismo medio diario el día 20 de febrero, sin embargo, su descubrimiento lo reivindica un tal M.F.I.,  zoólogo aficionado, que parece ser lo presentó en sociedad en abril del año pasado en la revista digital Asturnatura. La pelea está servida.

El bichito de la disputa. Fuente: La voz de Galicia
La noticia debiera ser que se descubre una “nueva” especie en nuestras aguas, y punto, y que cada uno le aplique la importancia que crea. Pero no, esto es como la tele, la gente quiere sangre y así molan más las noticias científicas, al estilo Sálvame y otros bodrios. Y en parte la culpa la tendrán los propios científicos por su ego, su vanidad. Ser uno más que otros. Vamos, tenerla más gorda. Estos avisan a los periodistas y Cristo servido, si no seguro que los periodistas ni idea del problema.
La clase elitista, la científica, dice que lo que sirve son las revistas reconocidas, esas por las que hay que pagar, y que son “serias”, y ahondando en la vida o ciclo vital del bicho en cuestión, con "metodología científica", pero MFI  alega que su cita es válida porque la revista está registrada en el Ministerio de Cultura, consultado a expertos, y de ahí contraatacan yendo hacia el pasado, que “si yo hice una comunicación previa en un congreso”, etc. En cualquier caso, y en defensa de MFI, independientemente de su ciclo vital, si el bichito ha aparecido en Arousa, apareció y ya está, que es lo que se divulga, tampoco hay que saber si va a realizar su ciclo aquí, eso se irá descubriendo.
Y sí, es una disputa de egocentrismo en toda regla, tal y como lo plasma en principio el periódico (que algunos ya sabemos cómo son a veces los periodistas), para tener cada uno su altar de protagonismo en esa sociedad que los tiene olvidados. Hay gente que trabaja en la sombra, y realiza sus publicaciones, a veces al mismo tiempo muestran sus resultados, y no pasa nada, unos se citan a otros posteriormente y ya está. Y si uno va de sobrado, y que "esto lo descubrí yo," quizás no sea verdad y otro que lo haya hecho antes, simplemente dirá “pobre infeliz” y lo deja estar en su gloria, ya que es gente que le gusta lo que hace y lo hace en silencio, sin publicidad.
Este tipo de noticias, la verdad, dice bien poco del gremio por esta paternidad, y no sólo en el campo de los bichos, también en otros campos como la mineralogía o arqueología, cuando en realidad quien descubre el material es gente de a pie, aficionados, amateurs, que llevan material al sector científico pues tienen sus dudas y este científico de sillón ve que es interesante y asalta el lugar para poner una valla y decir “aquí no entra ni Dios” y rápidamente le da difusión a su descubrimiento, cuando éticamente debiera aportar su grano de reconocimiento a quien le ha hecho ver el cielo. Y me viene a la cabeza los yesos gigantes de Pulpí. Cuando socialmente  se dio a conocer la noticia (TV, periódicos), la realidad fue que quien acuñó su paternidad o descubrimiento fue la élite del CSIC, solicitando su vallado para su protección al ayuntamiento si no recuerdo mal, con el malestar de sus verdaderos descubridores (es lo que leí y observé, que no soy ni juez ni investigador) pero este descubrimiento fue gracias a gente aficionada de esos que se arrastran por el suelo y se manchan, contraatacando con una publicación en Bocamina para demostrarlo, si bien, en el enlace anterior se reconoce dicho descubrimiento.
O aquella “guerra” entre Gallo y Montagnier por el descubrimiento del virus del SIDA. Que de eso ya han pasado unos cuantos años y muchos ni se acordarán.
Y como éstos hay tantos casos … y a veces tan cerca de uno.  Creo que uno de los grandes pecados de muchos científicos es la soberbia. Qué más da que alguien que trabaje en una misma zona publique algo o dé a conocer algo antes, lo interesante es darlo a conocer, y ya está, eso es la Ciencia, y si otros que vengan detrás lo corroboran y/o amplían mejor que mejor. Pero no, hay que tenerla más gorda.
Y por otro lado, se habla de que si se publica algún descubrimiento en una revista de nueva generación como las digitales, ¿no tiene la misma valía que una estándar o científica clásica? Pues parece que para la élite así es.
Si como recientemente en este blog he “descubierto” que quizás muchas Nefelinas de Marruecos  de la zona de Imilchil o Bou-Agrao no lo son, no he encontrado citas al respecto de tales  Illitas, así como no le he dado mayor importancia al hecho de darlo a conocer, pero
1 ¿debería escribir un artículo de este ”gran descubrimiento”??
2 ¿merecerá la pena la pobre illita?
3 Si fuera de interés, ¿dónde?¿en una revista clásica?¿en un foro o revista digital de mayor difusión que una elitista?
4 Si  lo dice Litolander, pseudónimo de alguien sin pedigrí, ¿tiene validez la noticia?
5 Si ahora un personaje de élite hace caso y lo verifica y publica como descubridor, ¿es ético?
6 ¿Le importará al que primero lo dio realmente a conocer fuera de las vías clásicas?, a mí no. Pero de ser al revés, seguro que a muchos sí.
Yo seguiré haciendo lo que crea oportuno en silencio, que es como creo que hay que trabajar, pero como mucho de esto me lo sufrago con mis euros,  cuando así lo desee haré divulgación.  Siempre hay buitres al acecho que desean inflarse con el sudor de otros. Si en el fondo así nos va la I+D (+i) en este país.

jueves, 24 de mayo de 2012

Naturaleza para pasar un fin de semana. Parte I.

Y sin salir de casa. Este tiempo anda loco a lo largo del mes de mayo, frío, calor, agua, calor, sequía, frío, calor, tormenta, calor, …. Esta Naturaleza está trastornada. Aprovechando las fiestas de pueblo,  que a pesar del fresco y día nublado no amenazaba agua, en contra de lo dicho en  los telediarios, decidimos salir de excursión por los alrededores de casa, armados con paciencia (difícil con niños) y una cámara de fotos como red de captura. La idea era entretener a los chavales, sacarlos de casa y aprovechar la tardía primavera. Estaba cansado de tanta crisis y Nintendo 3D.
Muchas plantas ya debieran haber florecido, en otros años así era a mediados de mayo, pero en esta ocasión desde hace unos 15 días, la Naturaleza ha explotado de golpe en un sin fin orgásmico de colores, especialmente el color amarillo de la retama, cosa guay para los chavales ya que van a ver colores y formas diferentes, pero no sólo eso, lo interesante es también ver bichos, que en la ciudad son más escasos, según que especie. Lo que hace un poco de agua. Es la culpa del cambio climático.


Foto: retama, la flor predominante en el bosque. Litolander.

En la zona de Ribeira Sacra domina un clima mediterráneo, con una gran diferencia en flora cuando uno parte río arriba por el Sil o el Miño, a partir de la unión de ambos ríos, la cosa de homogeniza.
Así que empezamos por las piedras, enseñándoles como la gente aprovecha sus recursos para fabricar casas, cercados, hasta armas (de hecho íbamos con tirachinas) para caza o defensa, es decir, usar lo primero que tienen a mano. Su importancia para el suelo y las plantas. Aquí unas muestras de la zona, un muro donde queda reflejado el abandono rural, donde antes había cultivo, ahora un bosque (de Acacias), y donde antes había cierto cuidado ahora los muros se desmoronan por la vejez de los que antes trabajaban, su muerte o la pasividad de nuevas generaciones. El campo no da de comer (hasta ahora entendiéndolo como negocio, porque sí que da de comer, si uno se lo curra); quizás con la crisis y como tras una guerra, quien tenga un terrenito tendrá un tesoro.


Foto: muro desmoronado. Litolander.

A lo que vamos, si no enredo con la crisis. En fin, las piedras no tuvieron mucho éxito, feas y pesadas. Las pequeñas como balas para el tirachinas fue lo único respetable por los niños. Aquí vemos vetas de pequeñas pegmatitas encajadas en un granito adamellitico en teoría de 2 micas, pero la facies en esta zona es fundamentalmente biotítica, algo alterada, donde se diferencias varios minerales, especialmente los carboncillos bien cristalizados de Schorlos, entre moscovitas y feldespatos y algún granate pardo medio alterado. La zona no da para mucho más en un radio de un par de kilómetros.



Foto: roca y pegmatitas de la zona. Litolander.

Quería encajar a continuación las plantas, pero como siempre lo más llamativo son los bichos, ya que la temperatura y humedad relativa comienza a espabilar a varias especies. La idea era pillar a alguna lagartija o lagarto joven, pero intentarlos pillar, una simple foto, con chavales es muy difícil, pero los vieron, espectacular el lagarto ocelado. De otros vertebrados, intenté buscar algún escáncer (Anguis fragilis) que estuviese cazando lombrices en el estiércol pero no había, y a ello sumar el asco que producía en la juventud. ¡!Finolis¡¡. Es un lagarto sin patas que me encanta, y la mala fama que arrastra el pobrecillo al ser confundido por los lugareños con serpientes, una de esas cosas que para ir cambiando hay que enseñarlas de jovencillos.
Sólo nos quedó retratar a las golondrinas, un clásico anual, cuyo nido está bajo las escaleras con un par de huevos. Ya somos papis, casi.



Foto: Nido de golondrina y el majestuoso progenitor en pleno canto. Litolander.

De animalicos nos tuvimos que conformar con pequeños invertebrados, especialmente caracoles, vamos que tuvieron éxito y llegamos a montar su miniapartamento durante 24 horas, luego quedaron libres. Hasta hicimos un circuito de carreras, pero se negaban a ir en la dirección de meta. A continuación unas imágenes de éstos.



Foto: caracoles en juerga y su miniapartamento. Litolander.

Éxito también de la tijereta (Forfícula spp), por las historias tenebrosas de las que la acompañé, como esas leyendas rurales de que se metan en el oído mientras duermes, te cortan el tímpano, se te meten dentro y te comen el cerebro. Pobre bicho. Posteriormente, en un arbusto de esos de jardín (exóticos), bonicos, cuyo nombre desconozco, estaba atestado de abejas y abejorros (Bombus spp) lo cual hizo cundir cierto pánico infundado el acercarse a la planta; al igual que la mosca Syrphus spp, al confundirlo con una avispa y que coincidió con miedo por parte de los pequeños, un clásico ejemplo de mimetismo, que vino al pelo para explicarles que es un sistema de defensa de estas moscas par no ser atacadas, una familia interesante y por otra parte beneficiosas para la agricultura al ser devoradores de pulgones, entre otras acciones. Y finalmente cazamos unas chinches  muy comunes en la zona,  presumiblemente del género Pyrrhocoris.





Fotos: el mamporrero botánico, D. abejorro, la mosca  Syrphus cuyos colores la confunden con avispas, la chinche  Pyrrhocoris,  y la tijereta. Litolander.

Seguirán las flores en posterior ocasión.