Hoy no trabajo. Me solidarizo como docente-investigador universitario y padre, protesto contra un recorte que no hace ningún bien al país, habiendo otras partidas más superfluas donde recortar: defensa, Casa Real, privilegios políticos, ayudas bancarias, … Lo que haga la docencia privada me la sopla, pero me gustaría verlos sin subvenciones para ser Concertada; ahí sí que abría que recortar y fomentar la enseñanza pública.
Hay 2 opciones para no ir a currar, con sus consecuencias al bolsillo personal, 1, convencido de la precariedad futura de las generaciones siguientes y mi indignación, 2, me lo tomo libre como protesta ya que en otras ocasiones, por vocación, me voy a currar fines de semana, cosa que no contempla el contrato, nadie me lo prohíbe, las bacterias o experimentos no duermen o descansan, y nadie me paga estos extras, y ojo, que no reclamo, porque me gusta mi trabajo, y soy responsable de mi trabajo; la Universidad sabe de esta gente y no las premia más que cara a los periódicos cuando ve el sacrificio similar a Ramón y Cajal (salvando la distancia), con una palmadita y a seguir, pero cuando en defensa de sus futuros clientes o compañeros sales a la calle … te van al bolsillo. Buenos caras duras.
Dibujo: Litolander
Otros dicen que la mejor forma de protestar es seguir trabajando. No estoy de acuerdo, pero democráticamente acepto y comprendo esta opinión, no soy de los de mandar piquetes. También es verdad que un día de protesta no es nada. Tendría que haber una continuidad para sensibilizar a unos y otros, y no sólo en educación.
El equipo Rajoy estará contento, .pues supongo que la huelga será un fracaso, y yo con unos euros menos a final de mes. Y será un fracaso en parte porque algunos docentes no están por exponerse a este recorte económico, que para muchos es necesario. Luego tenemos a los que están convencidos de que las huelgas no sirven para nada.
Pero los que más me joden son esos que alientan a alumnos, los oyes en charlas a despotricar contra estos recortes, que si habría que hacer esto y lo otro, … y al final aparecen en el trabajo, sabiendo que no darán clase, sabiendo que no van a currar o a atender algún experimento, simplemente a conectarse a algún chat o mariconear al PC, porque no van a ceder a unos euros a final de mes. Valientes hipócritas, cínicos. De estos hay muchos.
Y para ello me apoyo en mi padre, un simple carpintero de pueblo, que perdió algún que otro dedo por cansancio de las horas excesivas que dedicaba al trabajo para conseguir que al menos yo pudiese ir a la Universidad; y el hijo también se esforzó a estudiar, consiguió becas que poco ayudan cuando uno estudia fuera de casa, lo que obligó a currar de peón en verano y otras fiestas, por la tarde clases particulares, currando en una imprenta de madrugada ; y que no me vengan los estudiantes de ahora a mí, que tienen muchas asignaturas y no dan abasto. Piltrafillas. Y en homenaje a ese sacrificio, hoy protesto. Hoy algún otro padre perderá algún dedo por conseguir un futuro para su hijo pero será en balde, y no por desidia del hijo, no todos son Cajales o Einstein, alguno habrá, pero se irá fuera. Lo mediocres, aún siendo buenos, más jodido lo tendrán para acceder a un Universidad, y no siempre a esas edades, a la época de estudiante, uno no demuestra aún su valía que suele venir a posteriori, si no repasad la vida precisamente de esos modelos de genios de Cajal y Einstein.
